El juicio contra los cuatro agentes del Servicio de Inteligencia Militar (GRU) de Rusia acusados de espionaje comenzó hoy a puerta cerrada en la capital georgiana, en medio del conflicto diplomático que ha estallado entre ambos países.
"No necesitan buenos abogados, ya que los cargos son graves y los rusos pueden ser condenados a largas penas de cárcel", aseguró hoy Guivi Targamadze, presidente del Comité parlamentario de Seguridad y Defensa Nacional.
Los cuatro oficiales rusos -tres coroneles y un mayor-, detenidos el miércoles en Tiflis y la base militar rusa de Batumi, a orillas del mar Negro, serán representados por un abogado ruso y representantes legales del consulado de su país.
Según fuentes judiciales, los militares rusos podrían ser internados durante dos meses en una prisión preventiva, a la espera del juicio definitivo o de una solución diplomática entre ambos países.
Al parecer, los agentes del GRU recababan información "sobre el programa de cooperación de Georgia con la OTAN, la situación de seguridad energética, los partidos de oposición, la importación de armamento y las comunicaciones por vía férrea y marítima".
Georgia liberó hoy a un quinto militar ruso detenido, por tratarse de un soldado profesional que trabajaba como chofer para los oficiales destinados en la base de Batumi.
Por su parte, Rusia, además de exigir la "inmediata" liberación de los cuatro agentes del GRU, se niega a entregar al coronel Konstantín Pichuguin, reclamado por las autoridades georgianas y que se encuentra en el cuartel general de las fuerzas rusas en Tiflis.
Rusia presentó hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de declaración en el que acusa a Georgia de violar las resoluciones de la ONU y los acuerdos existentes con respecto a las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur.
"La comunidad internacional y, en particular, el Consejo de Seguridad de la ONU deben presionar a las autoridades georgianas para que dejen de instigar la tensión en la zona", declaró Vitali Churkin, embajador ruso ante la ONU, a la televisión rusa.
Un avión Il-76 evacuará a las 16, hora local, al primer grupo de 100 diplomáticos rusos destacados en Tiflis, mientras el embajador fue llamado a consultas a Moscú.
En tanto, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, pidió hoy "moderación" a Georgia y Rusia.
"Llamo a ambas partes a la moderación y a evitar una escalada de la situación", dijo De Hoop Scheffer en una rueda de prensa.
Aunque señaló que el conflicto "es un asunto bilateral entre Rusia y Georgia en el que la OTAN no tiene parte", el secretario general aliado dijo que un miembro de su equipo comunicó hoy este llamamiento al viceministro de Asuntos Exteriores de Georgia.