Política: POLI-03
Guillermo Laura insiste con su plan
"Mi proyecto tiene el defecto de que con él no se puede robar"
Pretende construir con inversión privada y sin peajes 13 mil kilómetros de autopista para integrar el país. Asegura que se evitaría la siniestralidad prácticamente en su totalidad. Presentarán el proyecto en el Congreso.

Con el objetivo de juntar firmas que acompañen la presentación de su proyecto en el Congreso de la Nación, Guillermo Laura está recorriendo el país para difundir los alcances de su iniciativa. En ese marco estuvo en Santa Fe, se reunió con el gobernador y explicó a El Litoral los argumentos del plan.

"Pretendemos crear una red federal de 13 mil km. de autopistas, libre de peajes, que integre todo el territorio nacional y que se haría con inversión privada", comentó.

La idea es que inversores privados con su propio dinero construyan autopistas por tramos de cien kilómetros, y una vez que estos módulos se concluyen, el usuario paga una tasa o tarifa a través del precio del combustible que consume.

"Ese dinero, que es recaudado por las petroleras, no ingresa al Estado ni a ningún fideicomiso estatal, sino que va directo al concesionario que previamente hizo la inversión", aclaró. Para Laura, este aspecto es central porque implica un cambio sustancial respecto de los mecanismos actuales, que ya están "agotados".

"El Estado promete que hará magníficas carreteras que no hace, porque el dinero se usa para otra cosa. Hoy, el impuesto al combustible recauda 4 mil millones de dólares por año. Eso alcanzaría para pagar al contado todos los años 2.500 km de autopista nueva; en los últimos diez años hubiéramos podido construir 20 mil km. Sin embargo, en ese período ni siquiera se pudo terminar Rosario-Córdoba, que son 400. Entonces, este modelo, que además favorece fuertemente la corrupción porque el funcionario maneja dinero, ya está agotado", insistió.

Puntos centrales

Laura remarcó una y otra vez la particularidad de que el Estado no maneje dinero ni en el momento de la inversión ni en el momento del recupero.

"Los inversores privados adelantan capital de riesgo para hacer la obra y luego recuperan la inversión directamente del usuario. Los billetitos no los toca el funcionario -advirtió- y eso es una innovación muy grande en el tema vial en toda América Latina que le permitiría a la Argentina, en el término de diez años, contar con una red de 13 mil kilómetros de autopista, que sumado a lo que tenemos y está proyectado, constituirían una red de 15 mil km, la cuarta del mundo", mencionó.

Como una de las características centrales, habló de una red que pretende ser integral y federal, uniendo todas las capitales de provincia, las ciudades importantes, los puertos de ultramar, los centros turísticos y los países limítrofes.

"Integraría al 82% de la población total de la Argentina, y sería federal porque implicaría brindar el mismo servicio vial a todas las provincias, ya sean ricas y centrales, o más alejadas", explicó.

Otro de los aspectos fundamentales es que aspiran a construir autopistas para reducir la siniestralidad. "Una autopista divide los flujos vehiculares en dos calzadas para evitar el choque frontal que hoy es responsable del 66% de las muertes en ruta. Después se suman los cruces a distinto nivel para evitar los choques transversales, se rectifican las curvas para evitar los vuelcos. Además, pensamos en autopistas inteligentes, con centros de control de tráfico que se instalarían cada cien km, pantallas, radares de velocidad y hasta detectores de niebla e hielo", sostuvo.

Según sus estimaciones, con todas estas herramientas se podrían reducir en un 87% las muertes por accidentes. "Es decir, que de 8 muertes que tenemos como promedio, podríamos evitar siete. El caso que queda es lo que se considera verdadero accidente, aquello que no se puede prever", precisó.

Fondos

El costo promedio de un kilómetro que se propone construir con este método es de dos millones de dólares. "Estamos hablando de la inversión más grande en materia vial en la historia argentina; serían más de 30 mil millones de dólares en total", mencionó.

Consultado sobre por qué no prosperó hasta ahora su proyecto, la respuesta fue categórica: "El problema es que el proyecto tiene un gran defecto: no tiene caja política, no se puede robar. Por esa razón fue resistido por algunos sectores. Pero hay que transformar esa debilidad en una fortaleza para decir: esto no se hace porque hay gente que quiere obtener beneficios ilícitos con el manejo del dinero. Ése es el único motivo por el que este proyecto no se hace. Los inversores están, el financiamiento a largo plazo está asegurado", sentenció.

Doble piso.

Guillermo Laura negó que los colectivos de doble piso sean peligrosos y que por eso se hayan dejado de usar en otros países. "Eso no es así. Se usan en todo el mundo, pero las rutas son distintas. Si yo tengo una curva peligrosa, el ómnibus de altura está más expuesto al vuelco, pero si yo tengo una curva suave, el ómnibus no tiene problemas. El tema es que hoy existen ómnibus del siglo XXI pero con carreteras de un siglo atrás. Esa dicotomía o incoherencia que tiene el binomio del transporte es la mayor fuente de accidentes en rutas", mencionó.

En Santa Fe

En la provincia de Santa Fe, el plan de Laura prevé transformar en autopistas las actuales RN 33, 34, 19, 11, y enlazar el Túnel Subfluvial con la autopista transversal de la Mesopotamia que lleva a Nogoyá, y desde allí, a la autopista 14 en Colón. El autor del plan se reunió durante más de una hora con Hermes Binner y gran parte de su gabinete. "Tenemos el respaldo del gobernador, que tomó el proyecto con gran interés para que pueda aprobarse", dijo Laura.