Economía: ECON-01
El dólar se encarece con "flotación asistida"
La Argentina devalúa con lentitud y busca repatriar fondos en negro
El gobierno no cobraría multas a fondos no declarados que están en el exterior y buscan refugiarse en el país por las pérdidas que ahora padecen afuera. Sería para financiar proyectos productivos durante la recesión. Lavagna critica la iniciativa y reclama un tipo de cambio competitivo que no se pierda con la inflación.

De la redacción de El Litoral / DyN / Télam

El comité de crisis que encabeza Sergio Massa ratificó ayer que la Argentina no irá a una devaluación brusca como la de Brasil, y discute si permite la repatriación de capitales argentinos depositados en el exterior, que quieren volver por la inestabilidad externa pero afrontan el problema de no estar declarados.

El titular del Banco Central, Martín Redrado, dijo que el país "no está preparado" para una devaluación del orden del 40 por ciento. Pero la autoridad monetaria dejó trepar al dólar, en el marco de la "flotación asistida, como único sistema adecuado para este momento de transición de la economía argentina".

"Así como no seguimos la revaluación monetaria que se registró en países vecinos, tampoco ahora es aconsejable acompañar los movimientos que vemos en esos mismos países", expresó, en obvia referencia a la devaluación del real.

La reunión del comité de crisis se desarrolló en Casa de Gobierno, con la presencia del ministro de Economía, Carlos Fernández;, del presidente del Banco Central, Martín Redrado, y del secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. También participaron los titulares de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), Claudio Moroni, de la Administración Nacional de Seguridad Social (Ansses), Amado Voudou, de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Eduardo Hecker, y de la Superintendencia de Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones, Carlos Weitz.

El gobierno salió a poner paños fríos por los efectos de la crisis, pero los asistentes del encuentro no formularon declaraciones. En rigor, la presencia de funcionarios de distintas áreas indica que el gobierno busca recursos dentro de su propia órbita, sabiendo que la baja de los commodities Äpetróleo y soja fundamentalmenteÄ reducirá la recaudación por retenciones.

Los efectos sociales también repercuten en la Casa Rosada. El gremio de la Construcción estima que ya hubo en los últimos meses unas 60 mil suspensiones de obreros en todo el país. El impacto en los ingresos populares exigirá más a las arcas públicas.

Por el lado empresario, los presidentes de la Sociedad Rural, la UIA, las Cámaras de Comercio y Construcción, la Bolsa, Adeba y CRA se reunirán en una despedida a Luciano Miguens, y analizarán el escenario de inminente efectos recesivos.

"Por primera vez en décadas, tenemos estabilidad monetaria y estabilidad financiera", se esforzó en remarcar Redrado. Pero la crisis no está sólo en los bancos y tanto los sectores populares como los patronales miran a la Casa Rosada.

Pacto social

Por eso no extrañó que el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, pidiera al gobierno que "se deje de negar la realidad" y programe medidas. Se preguntó "para qué sirve" que el Banco Central compre dólares "y gaste parte de sus reservas" para contener el alza en la cotización.

Consideró que "ignorar una devaluación de 40 %" en Brasil "es el peor camino posible", porque se pierde competitividad. "Hay que mirar con mucha prudencia el tipo de cambio", aunque advirtió que "si aumenta el dólar solo no sirve de nada", porque sube la inflación y el tipo de cambio real no se incrementa.

A su criterio "llegó claramente el momento, en medio de la situación creciente difícil, de convocar en serio al pacto social, con compromisos en materia de salarios y productividad".

En cuanto a la creación de un fideicomiso con la repatriación de capitales no declarados y sin cobrarles multas, Lavagna dijo que sería "tremendamente negativo" a mediano plazo, aun cuando el gobierno buscaría financiar obras con esos recursos.

Se deteriora la construcción

La Cámara Argentina de la Construcción (CAC) admitió que la obra privada "se deterioró", y estimó que "se postergarán inversiones", tanto en el desarrollo industrial como en el de nuevos proyectos de viviendas.

Sin embargo, remarcó que esta actividad "resulta ideal para la implementación de eventuales programas de reactivación económica". Lo hizo en el marco del 117º Consejo Federal realizado en la ciudad de Mendoza, donde concluyó que "la crisis internacional va a tener efectos sobre el país, sin que se pueda determinar todavía la magnitud ni las consecuencias de los mismos".

La CAC reconoció que "las últimas disposiciones del gobierno en relación con la obra pública resuelven varios problemas que afectaban la actividad y permitirán desarrollar con normalidad las obras en curso". Así se refirió al decreto 1.472, que amplió la partida presupuestaria de este año para obra pública, y la Resolución Conjunta 935/431/08, que toma como índice de referencia para los precios de los insumos al de Vialidad Nacional en lugar del Indec. No obstante, la entidad que preside Carlos Wagner subrayó que "la situación de la obra privada que representa 60 por ciento de la actividad se deterioró, especialmente en el interior, por efecto de la crisis del campo".

Remarcó que "la situación laboral hace varios meses que se encuentra amesetada, presentando una leve caída de 3,6 por ciento en el empleo del sector para agosto". De todos modos, señaló que "los datos de consumo del cemento acumulados a setiembre permiten estimar que el año cerrará con un leve crecimiento de 4 ó 5 por ciento sobre al año anterior".

Sin embargo, destacó que "el Presupuesto Nacional 2009 que está en estudio en el Congreso, prevé un incremento de 20 por ciento sobre la inversión en curso, lo que no permite mantener expectativas de que las obras incluidas en el mismo podrán desarrollarse a buen ritmo, de no haber alteraciones".

Moderar la puja

El profesor de Economía de la UBA Marcelo Lascano se manifestó en contra de la devaluación y reclamó a empresarios y sindicalistas moderar la puja distributiva. Dijo que le gustaría que los industriales "ajusten más sus costos" y que los gremios "moderen sus reclamos de salarios. Acá todo el mundo tiene que bajarse del caballo", afirmó el economista de la UBA. Lascano además señaló que "en un momento donde la Ford dejó de producir un 35 por ciento de autos, en Estados Unidos, no es posible que nosotros acá sigamos pensando que podemos hacer cualquier cosa".

La industria reclama medidas

El industrial santafesino Daniel Oblan consideró que la herramienta que necesita el sector para afrontar la crisis "está en manos de la presidenta". Reclamó en tal sentido un "tipo de cambio real" en el orden de los 4,50 pesos para mantener la competitividad.

Tras aclarar que no hablaba de un tipo de cambio "nominal", mencionó como alternativas para ese fin a mecanismos de compensación, eliminación de retenciones, dólar de exportación, reintegros, políticas impositivas o financieras y laborales. "Son políticas de Estado", apuntó.

"Necesitamos ahora defender la industria nacional y nuestra producción. Hace falta una política específica para preservar todo esto bueno que tuvo la salida de la convertibilidad, fundamentalmente por el tipo de cambio".

Tras remarcar que "es decisiva" la intervención del Estado, recordó que la devaluación del Real "nos hace perder ventajas". Sostuvo que "si bien veníamos en los últimos dos años perdiendo competitividad por el atraso en el tipo de cambio, teníamos la ventaja de un real por debajo del peso argentino. Eso permitía a la industria argentina tener mejores precios en términos reales".

Por su parte el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, advirtió que la crisis puede producirle "un daño muy grande" a la industria nacional. Destacó "dos afectaciones claras en la faz comercial de exportación e importación" que puede ocasionar la crisis en la economía local. Por el lado de la exportación estimó que "van a sufrir un retroceso por los precios de los productos". En cuanto a la importación, puntualizó que "el desvío de comercio desde Brasil a la Argentina puede hacer un daño muy grande a cadenas de valor enteras".

A su criterio "la Argentina tiene que actuar en forma pragmática", y consideró que el gobierno "tiene que defender el trabajo que se consiguió crear en los últimos años". Para ello, reclamó que se apliquen "las herramientas necesarias para no sufrir daños por el desvío de importaciones que tenían por destino otros mercados que se cayeron, y entonces quieren venir a la Argentina".

FMI y Banco Mundial

El ministro de Economía y Producción, Carlos Fernández, viajará mañana a Washington para participar de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial. Lo hará acompañado por el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino; la delegación podría tomar contacto con representantes del Club de París, para dialogar sobre la renegociación de la deuda que la Argentina mantiene con ese grupo por unos 6.700 millones de dólares. Otro tema de interés para la delegación argentina es la propuesta presentada por tres bancos internacionales para normalizar la situación con los bonistas que quedaron fuera del canje en el 2005, aunque toda la agenda quedará dominada por la vigencia de la crisis internacional.