Al cierre de esta edición, era inminente el dictado de la conciliación obligatoria entre los empresarios y los trabajadores del transporte urbano de pasajeros, con el fin de que vuelva a funcionar el servicio para miles de santafesinos que se ven perjudicados en su movilidad. La medida será tomada por el director de la Regional Santa Fe del Ministerio de Trabajo de la provincia, Carlos Leonardo Peña, tras el fracaso de la audiencia de conciliación efectuada que tuvo lugar ayer por la tarde.
Sobre el fallido encuentro, comentó el funcionario: "La audiencia de ayer está ya tan lejos, que parece que hubiera sido hace un año... No hubo arreglo: en este momento las cosas están exactamente igual que al principio, y es inminente que yo dicte la conciliación obligatoria: estoy en eso".
Sobre la ausencia del municipio en la audiencia de ayer, solicitada por las partes, Peña relató: "Trajeron una nota donde declinaban la invitación, y que los tuviéramos informados de cómo se llevaban adelante las tratativas. Dijeron que no eran parte, que era un conflicto laboral entre los empresarios y los trabajadores. Extraoficialmente, desde el ámbito ministerial lamentaron que el poder concedente haya negado su presencia, ya que se trata de un servicio público.
Osvaldo Agrafogo, secretario general de la UTA Santa Fe, se mostró especialmente cauto, a la espera de la comunicación oficial de la medida ministerial: "Sabemos por los medios que está por salir la conciliación obligatoria. Una vez que tengamos eso ahí vamos estudiar con los abogados lo que dice la conciliación".
El Centro Unión de Empleados de Comercio (Cuec) destacó en un comunicado que "apoya en su totalidad" el reclamo, pero reconoce que este "ocasiona inconvenientes a los empleados de comercio que utilizan este medio de transporte para concurrir a cumplir con sus tareas; los cuales en muchos caso no pueden cumplir con el horario fijado para la apertura de los comercios o hasta verse imposibilitado a concurrir debido a la gran distancia que los separa de sus hogares y la imposibilidad de la utilización del transporte público".
"Es por esta razón, y ante la situación de fuerza mayor descripta precedentemente, se insta al sector empresario a que contemple cada una de las situaciones de sus empleados y eviten, en consecuencia la pérdida de los derechos que le otorgan a los trabajadores tanto la Ley de Contrato de Trabajo como el propio Convenio Colectivo para Empleados de Comercio nº 130/75", manifestó la entidad.
De igual modo, se solicita a las autoridades del ámbito laboral los recaudos para evitar que la patronal "tome medida alguna en detrimento de los derechos de los trabajadores de comercio, como ser el descuento del adicional del presentismo establecido por el art. 40 del CCT de comercio y/o el descuento del día en que el trabajador se vio imposibilitado de concurrir, con motivo del paro de actividades de los compañeros de la UTA".
El secretario de Gobierno municipal, José Corral, explicó en declaraciones a El Litoral las causas de la ausencia del DEM en la audiencia, y deslizó que están dadas las condiciones para el pago del aumento: "Entendemos que la relación laboral se da entre empresarios y trabajadores, y el salario tiene que discutirse entre ellos y en ese ámbito que es el del Ministerio de Trabajo. Si bien es un servicio público y la tarifa y las condiciones de prestación las fija el municipio, entendemos que con esta situación de costos, de subsidios y de tarifas no hay ningún motivo para que los empresarios no paguen íntegramente el salario. Sabemos que hay un retraso de subsidios y esto puede poner en discusión los últimos incrementos paritarios, pero no la integralidad del salario con incluso los acuerdos paritarios anteriores. Si eventualmente hay que discutir el salario, no nos parece el Ministerio de Trabajo el ámbito en el cual el municipio tenga que discutir la tarifa; es en el Concejo Deliberante".
Cada vez que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) decide un paro de actividades, es decir dejar sin servicio a los usuarios del transporte público, en los medios de comunicación se reflejan los reclamos de los trabajadores, la postura de los empresarios y de la Municipalidad. Sin embargo, dichos sectores no son los únicos involucrados cuando el sindicato resuelve medidas de fuerza. Los usuarios, que son personas que utilizan el colectivo para ir a trabajar y a estudiar, también lo son.
Esta mañana, El Litoral se comunicó con varias instituciones educativas y locales comerciales para conocer los efectos colaterales del paro de transporte. Como síntesis, podría decirse que una vez más se corrobora la frase "los usuarios, la gente que se mueve en colectivo, termina siendo la más perjudicada".
Consultados por El Litoral, directivos de la escuela Bustos manifestaron que ayer y hoy fueron importantes las ausencias por parte del alumnado y del sector docente. "Hoy habrán venido 10 alumnos por curso, de un promedio de 30 por cada uno. En cuanto a los profesores faltaron 5", indicaron desde la institución. Y agregaron: "La verdad es que el paro afecta porque con 10 alumnos por curso no se puede dar clases".
En la escuela Almirante Brown la situación fue parecida. Aunque allí no pudieron precisar porcentajes, refirieron que las ausencias de alumnos y profesores fueron notorias.
En la escuela Beleno informaron que como consecuencia del paro "faltó un 30% del alumnado y 3 docentes", pero el dictado de clases fue normal.
Cabe señalar que las ausencias, justificadas si la persona afectada vive a más de 20 cuadras y presenta un certificado de vecindad avalado por la policía, fueron más evidentes en las escuelas de nivel medio, puesto que los adolescentes son los que suelen manejarse en colectivo.
Un sondeo por diferentes locales comerciales dejó en evidencia que fueron muy pocos los empleados que no concurrieron a sus lugares de trabajo. Claro que para poder llegar muchos debieron acudir a los taxis y remises o directamente al impulso de los pies.
"Nosotros no tuvimos empleados afectados directamente, es decir que no hayan podido llegar, pero sí indirectamente porque deben gastar mucho más dinero en taxis o remises. Al mismo tiempo, si no vienen a trabajar se les descuenta el día", manifestó Roberto, dueño de un local comercial de la Recoleta.
Daniel, de otro negocio, indicó por su parte que en la peatonal santafesina el movimiento de gente no disminuyó pese al paro de transporte, y es fundamental que en los locales estén todos los empleados para brindar una buena atención. "Lamentablemente mucha gente es rehén del problema entre la UTA y los empresarios. Pero nosotros tenemos que tener una actividad rentable y no podemos ser contemplativos con nuestros empleados", dijo el hombre.
Por último, está de más decir que los usuarios del transporte público de pasajeros aguardan una pronta solución al conflicto, porque se sienten los únicos perjudicados con este tipo de medidas de fuerza.