Area Metropolitana: AREA-04
El municipio encargó un estudio para conocer las patologías del edificio
Proponen boutiques y centro cultural para renovar el Mercado Progreso
En 60 días estaría listo el detalle con las falencias arquitectónicas que presenta la construcción, tras años de abandono. Luego se llamaría a licitación para su puesta en valor. Tiene una extensión de 30 metros de frente y 90 de largo.

Profesionales de distintas especialidades contratados por el municipio estudian las falencias y el deterioro arquitectónico del edificio del Mercado Progreso, emplazado en barrio Candioti, enfrente de la plaza Pueyrredón. El fin es convocar a licitación para restaurarlo, ponerlo en valor y darle un nuevo uso comercial y cultural.

Esta tarea podría demandar los próximos 60 días, según estimó el secretario de Planeamiento Urbano, Eduardo Navarro. "El lugar está totalmente en ruinas", es el diagnóstico que hace el funcionario con lo que muestra la simple observación.

Para conocer el estado de situación real de las patologías del edificio y elaborar el pliego licitatorio, se encargó un relevamiento integral, que contempla desde un estudio de suelo y cimientos hasta el estado de los muros, columnas, cubierta y aberturas, entre otros aspectos.

"Por la cantidad de años que no se ocupa, tenemos que conocer con exactitud cómo está todo abajo, sobre todo porque ha sufrido permanentes filtraciones. Las columnas que sostienen el techo son perfiles metálicos y en el interior tienen el desagüe pluvial que está totalmente oxidado. Entonces cuando llueve se llenan de agua hasta arriba", explicó Navarro.

El inmueble fue construido en 1922. Tras pertenecer al patrimonio del Frigorífico El Progreso, en 1961 el Departamento Ejecutivo Municipal, tomó posesión del edificio, cambiando el destino comercial que tuvo en las primeras décadas de uso.

Obra compleja

Con el diagnóstico en mano, recién se podrá estimar la inversión a desembolsar y el tiempo que demandará la recuperación de este espacio que pertenece al patrimonio histórico de la ciudad.

La tarea por delante no será sencilla: "Es una obra compleja porque requiere mitad restauración y mitad puesta en valor del edificio". Como ejemplo, el secretario citó que a la fachada de calle Ituzaingó "hay que demolerla entera porque está perdida para la causa".

Además, será necesario realizar a nuevo las instalaciones sanitarias, cloacales, eléctricas, pluviales, de gas, aire acondicionado y alarma.

Nuevo destino

Más allá de las incertidumbres con respecto a las patologías que tiene el edificio, en la Secretaría de Planeamiento ya tienen definido el nuevo destino: "La idea es conformar una galería comercial como ampliación de lo que ya está empezando a ocurrir en bulevar, con la radicación de comercios calificados y boutiques de marcas de alta gama". Los locales serían concesionados y pagarían un canon por tiempo de explotación al municipio.

Atrás quedó la idea de concentrar entre sus paredes la exposición y venta de artesanías que cada fin de semana se congrega en la plaza Pueyrredón. "Los artesanos serán un complemento de la nueva actividad comercial que se instale en el ex mercado, pero propio de la plaza", aseguró el arquitecto.

Los últimos 15 metros de la antigua construcción Älos que desembocan en ItuzaingóÄ se destinarán a un pequeño centro cultural municipal. Como la altura lo permite, se hará un entrepiso, y se ubicará en la parte superior un auditorio o "sala de la palabra" con capacidad para 250 personas y en la planta baja una sala de exposiciones.

Características

El edificio fue construido en el año 1922. En el libro "Inventario. 200 obras del patrimonio arquitectónico de Santa Fe" se detalla que sus muros son de mampostería de ladrillo común; la estructura es de muros portantes y columnas de hierro fundido; la cubierta es de chapa de zinc; no posee cielorraso; las aberturas son portones de rejas y puertas de madera; los pisos son de alisado de cemento y mosaicos en oficinas; y como ornamentación tiene molduras, balaustradas y cornisas.