EE.UU. planea sacar a Corea del Norte de su lista de países patrocinadores del terrorismo, algo que podía anunciarse hoy mismo, en un intento de relanzar las negociaciones para la desnuclearización de Pyongyang.
Según informaron fuentes diplomáticas, la salida de Corea del Norte de la lista tendría carácter provisional y volvería a incluirse a ese país si Pyongyang no continúa el desmantelamiento de sus programas nucleares y permite el acceso de los inspectores internacionales.
La decisión se toma después de una serie de intensas consultas en los últimos días entre la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el resto de socios en las negociaciones a seis bandas para la desnuclearización de Corea del Norte.
En esas conversaciones participan las dos Coreas, China, EE.UU., Rusia y Japón.
La iniciativa se toma, según las fuentes, después de que Corea del Norte haya señalado que está dispuesta a renunciar a retomar su programa nuclear, como ha amenazado desde agosto.
Pyongyang había accedido a desmantelar su programa nuclear en un acuerdo alcanzado en 2005 en las conversaciones a seis bandas.
EE.UU. indicó posteriormente que estaba dispuesto a retirar a ese régimen de su lista de países patrocinadores del terrorismo como parte de las recompensas diplomáticas al desmantelamiento.
Pero ambos Estados se enzarzaron en una disputa acerca de cómo verificar el desmantelamiento, a raíz de la cual Pyongyang anunció que retomaba su programa atómico.
Rice habló ayer con sus colegas de China, Corea del Sur, Japón y Rusia para tratar sobre la medida, que se forjaba desde que la semana pasada regresó de una visita a Corea del Norte el principal representante de EE.UU. en las negociaciones, Christopher Hill.
La retirada de Corea del Norte de la lista de países patrocinadores del terrorismo podría encontrar resistencia dentro del Congreso estadounidense, en especial entre el ala republicana más conservadora, que puede opinar que se cede mucho a Pyongyang a cambio de poco.
Según las fuentes, la decisión cuenta con el respaldo de todo el gobierno de EE.UU., incluido el propio presidente, George W. Bush.
El candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, reprendió a su rival republicano John McCain por predicar una política de "rabia y división" en medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión de los años '30.
Obama devolvió así el golpe al bando de McCain, luego de que la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, disparara en la semana una serie de virulentos ataques contra el demócrata.
"En los últimos días hemos visto un aluvión de insinuaciones repugnantes y ataques; y estoy seguro de que veremos muchos más en los próximos 25 días", dijo Obama. "Sabemos lo que está por venir, sabemos lo que van a hacer".
Obama apuesta a que los estadounidenses rechazarán los ataques de los republicanos, al ver que sus ahorros de jubilación y las esperanzas de darles una buena educación universitaria a sus hijos se esfuman en la debacle financiera.
El viernes, McCain pidió a sus seguidores en Lakeville (Minnesota, norte) que "respeten" a Obama como él mismo lo respeta y admira.
El republicano hizo el pedido luego de que, durante los mítines republicanos de la semana, varias personas gritaran hacia Obama "terrorista", "mentiroso", "socialista", lo cual en Estados Unidos equivale a un insulto, llegando hasta a oírse "mátenlo".
La reprimenda que lanzó Obama en Chillicothe (Ohio, noreste) ocurre luego de que McCain iniciara una nueva campaña negativa contra su adversario, en la que lo acusan de mentir sobre su relación con el ex activista radical William Ayers, cuya agrupación organizó una serie de atentados en el país en los años '60.
Sin embargo, los supuesto vínculos entre Obama y Ayers no parecen alterar en nada las intenciones de voto, según un sondeo de Fox News publicado ayer.
La investigación, realizada con una muestra de 900 personas, reveló que Obama mantiene una ventaja de 7 puntos frente a McCain, con 46 % contra 39 %. El margen de error era de tres puntos.
"Es fácil irritar a una multitud apelando a la rabia y la división", dijo el viernes Obama, luego de ser atacado en algunos mítines de McCain.
"Pero eso no es lo que necesitamos ahora en Estados Unidos, los tiempos que corren son demasiado importantes (...) Los desafíos son enormes. El pueblo estadounidense no está buscando a alguien que divida su país, está buscando a alguien que lo lidere", dijo Obama.
EFE/AFP