Un partido de la Primera B entre Brown de Adrogué y Dock Sud terminó en un escándalo cuando un camillero dejó caer abruptamente a un jugador lesionado, desatando una batalla campal entre ambos equipos.
El partido entre Brown de Adrogué y Dock Sud dejó los carriles normales con el inesperado episodio. Hubo insultos, corridas, empujones y piñas. Intervino la policía.
Un partido de la Primera B entre Brown de Adrogué y Dock Sud terminó en un escándalo cuando un camillero dejó caer abruptamente a un jugador lesionado, desatando una batalla campal entre ambos equipos.
El encuentro, disputado en el Estadio Lorenzo Arandilla, se encontraba empatado 1-1 y transcurría el tiempo adicional cuando Franco Mesa, autor del gol de Dock Sud, sufrió una torcedura de tobillo que le impidió continuar.
Al ser retirado en camilla, uno de los asistentes lo dejó caer bruscamente al salir del campo. Este acto provocó la indignación de Mesa y desencadenó un intercambio verbal que escaló rápidamente a una confrontación física entre jugadores, cuerpo técnico y personal de seguridad de ambos equipos.
La situación se tornó caótica, requiriendo la intervención de la policía para separar a los involucrados. A pesar de la magnitud de la pelea, el árbitro Julián Jerez decidió no sancionar a ningún jugador con tarjetas adicionales y reanudó el partido hasta su finalización.
El empate dejó a ambos equipos estancados en la mitad de la tabla, sin lograr avanzar en la clasificación al reducido.
“Incomprensible lo que hizo uno de los camilleros. No es su función hacer lo que hizo. Su función es sacar al jugador lesionado de la cancha. No tenía por qué tirar de esa forma a un jugador que estaba lesionado, por más que piense que estaba actuando o que no estaba lesionado", dijo uno de los comentarias.
"Cosa que no es verdad, porque vimos en la repetición el golpazo de Franco Mesa. Lamentablemente, el tobillo se le tuerce demasiado. Es incomprensible todo lo que está pasando”, argumentó.
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