En una entrevista con Télam, Hinojosa dijo que en los primeros ocho meses del año se incrementó la venta de vinos tanto en el mercado interno como el externo y que el desafío es mantener este crecimiento.
En una entrevista con Télam, Hinojosa dijo que en los primeros ocho meses del año se incrementó la venta de vinos tanto en el mercado interno como el externo y que el desafío es mantener este crecimiento.
Martín Hinojosa: Asumí en febrero y, al poco andar, con sólo 50% de la uva cosechada en el país, entramos en cuarentena; creamos un comité de crisis que se fijó tres objetivos: levantar la cosecha sin contagios, que se pudo cumplir, aunque no sólo por mérito del INV, sino también de las bodegas, los productores y los trabajadores; el segundo objetivo fue que no se frenara la comercialización de vinos y para eso, al no poder trabajar en forma presencial, en tres días diseñamos y pusimos a disposición un sistema de declaraciones juradas online para poder vender tanto en el mercado interno como en el externo.
Télam: ¿No existía nada parecido?
MH: No existía porque no hacía falta, se hacía todo presencial; se presentaban las muestras, el laboratorio las analizaba y autorizábamos la comercialización; este sistema se fue perfeccionando, y así logramos no ser parte del problema sino de la solución; incluso con el incremento de las ventas, mayores a las esperadas, el sistema resistió. El tercer objetivo fue convertir todos los vinos adulterados, intervenidos o aguados en alcohol en gel y etílico, que hemos donado a distintas provincias, coordinado con los gobernadores y ministros de Salud de cada una.
T: ¿Qué volumen de alcohol sanitizante se produjo?
MH: Ya llevamos casi 200 mil litros.
T: ¿Cuáles son sus objetivos al frente del INV?
MH: Son básicamente tres: el primero, devolverle su rol protagónico, el instituto tiene que ser estratégico en la toma de decisiones del sector porque no solamente fiscalizamos sino tenemos toda la información oficial.
T: ¿El INV había resignado ese rol?
MH: Se había perdido en los últimos cuatro años, el INV se había dedicado solamente al control pero no a protagonizar; teniendo la información no podemos estar ajenos al diseño de un plan estratégico y estar a la vanguardia de la toma de decisiones; además, estamos ocupado todas las sillas a nivel internacional, hemos vuelto a la OIV (Organización Internacional del Vino y la Viña), el Grupo Mundial de Comercio (del Vino) y hemos convocado a la Mesa de Relaciones Internacionales (de la Vitivinicultura) que presido.
T: ¿Y los otros dos objetivos?
MH: El segundo objetivo es la comercialización, algo esencial en el vino, son temas que hay que comenzar a hablar, venimos hablando en los últimos 20 años de los mismos temas; hay que trabajar fuertemente tanto en la venta en el mercado interno como en el externo, el instituto tiene facultades para hacerlo. Y el tercero es hablar con todos, tanto las entidades como también los referentes que no forman parte de la gremial empresaria pero saben y marcan tendencia; escuchar a muchos te ayuda a equivocarte menos; armamos una gestión muy abierta donde trato de sentarme con todos, sobre todo productores, el eslabón más perjudicado de la cadena, bodegas grandes y pequeñas, comercializadores, las distintas provincias; tener una visión muy amplia y de puertas abiertas para después tomar la mejor decisión, hay que trabajar no solamente con los dirigentes tradicionales sino con las nuevas caras, el recambio generacional.
T: ¿Eso incluyó reunirse también con representantes de la Coviar y Bodegas de Argentina para intentar resolver el conflicto?
MH: Me duele lo que pasa con estas dos instituciones, mi objetivo es tratar de llegar a un buen punto, solucionar este problema, sin posturas definidas; a pedido del ministro (de Agricultura) Luis Basterra pero también por convicción propia, porque les tengo afecto, las considero muy importantes; hay que tratar de llegar a un punto en común, sentarse a la mesa y discutir, y desde la diferencia llegar a algo.
T: ¿Cómo ve el futuro del sector?
MH: Que en los primeros ocho meses del año haya crecido la venta de vinos tanto en el mercado interno como el externo es una noticia buena para el sector, ha aumentado el consumo y se han acercado los jóvenes al vino, por muchos factores; el desafío es mantener este crecimiento; festejar grandes cosechas y no grandes heladas, como alguna vez se hizo.
Participación en el "negocio de la sed"
Martín Hinojosa, planteó la necesidad de impulsar el consumo mediante nuevos envases y propuestas, bebidas a base de vino e incluso sin alcohol. "Hay que lograr revertir la caída del consumo que se registró en los últimos años, generar nuevos envases, canales de comercialización, propuestas y bebidas a base de vino, tratar de acercarlo a los jóvenes, un público que hemos perdido a manos de otras bebidas, que no sólo son con alcohol", afirmó.
En ese marco, añadió: "Estamos en el negocio de la sed, que son 33.000 millones de litros anuales, donde la vitivinicultura no llega al 3%, y en el que están las bebidas colas, las aguas saborizadas e incluso el mate; es una visión mucho más amplia, no sólo la cerveza, el agua saborizada también es competencia".
Señaló que "hay una tendencia mundial de bebidas con menor graduación alcohólica, tenemos que permitirnos hacer vinos de menor graduación alcohólica e incluso sin alcohol, como el café descafeinado y la cerveza sin alcohol".
En relación al vino en lata, Hinojosa afirmó que "hay seis bodegas que ya lo están comercializando y nueve que han pedido autorización para hacerlo; hay que ser muy ágiles en la comercialización, más simples, menos desestructurados, hay que permitir el take away en las bodegas, como hicimos la prueba piloto en Río Negro, e impulsar el turismo vitivinícola".
"Cada litro de vino que sumemos, ya sea en lata, growler u otro envase, vamos a estar apoyando, sin dejar de ser estrictos en el control; tenemos que acompañar los cambios, si cada vez hay menor tolerancia al grado alcohólico tenemos que ir en ese camino; hay público para todo, no podemos excluir a ninguno", concluyó.