La República de Sudán del Sur nació hoy oficialmente tras el izado de la bandera del nuevo Estado, en una ceremonia en Juba (la capital) a la que han acudido ochenta delegaciones extranjeras y una treintena de jefes de Estado.
El presidente del Parlamento de Sudán del Sur, James Wani Igga, leyó la declaración de independencia del nuevo estado, el número 193 de la ONU, tras lo cual la enseña del nuevo país fue izada al tiempo que era arriada la bandera de Sudán, estado al que hasta ahora ha pertenecido Sudán del Sur.
“Declaro a Sudán del Sur un estado independiente y con plena personalidad legal internacional, que será conocido a partir de ahora como la República de Sudán del Sur”, señaló.
La declaración de independencia leída por Wani Igga destaca asimismo que el país será “un estado multiétnico y multicultural”.
Las decenas de miles de personas congregadas en la plaza del mausoleo de John Garang, el héroe nacional de los sudaneses del sur muerto en un accidente de helicóptero en julio de 2005, estallaron en gritos de júbilo y muchos comenzaron a llorar.
Décadas de conflicto
Sudán del Sur se convirtió hoy en la nación más joven del mundo poco después de la medianoche local, que marcó su separación de Sudán después de décadas de conflicto.
A la medianoche (21:00 GMT del viernes) comenzaron a sonar las campanas de las iglesias para marcar el histórico día, acompañadas de música de tambores. De esta forma, Sudán del Sur se convierte en el país número 54 de África.
En una ceremonia oficial que se llevará a cabo en la mañana de este sábado, Salva Kiir prestará juramento como el primer presidente del país y se leerá en voz alta la declaración de la independencia.
Sudán del Sur será reconocida la próxima semana como el país número 193 del planeta, cuando está prevista su admisión a Naciones Unidas.
Pasaron cerca de nueve años desde que el mundo recibió a Timor Oriental como una nueva nación, cuando se independizó de Indonesia en 2002. Kosovo declaró la independencia en 2008, pero no fue aún reconocida por la ONU.
Los residentes de Juba, la capital, festejaron el acontecimiento en la tarde de este viernes con música, bocinazos y eventos en toda la ciudad.
La nueva bandera de Sudán del Sur es exhibida en todas partes, sobre automóviles y camiones, así como en las luminarias callejeras.
Flores de plástico decoraron la calle principal desde el aeropuerto, por la cual los invitados prominentes se desplazaban tras su arribo para participar en las celebraciones, entre ellos el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. La embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, encabeza la delegación de su país.
El camino a la independencia fue establecido en el acuerdo de paz de 2005, firmado por el Movimiendo Popular de Liberación de Sudán y el gobierno sudanés. Este documento allanó el camino para celebrar en enero un referéndum, en el que la población del sur de Sudán votó a favor de separarse de Jartúm.
Este viernes, Ban dialogó con Kiir y el presidente sudanés Omar al Bashir, cuya asistencia estuvo en dudas hasta el último minuto.
‘Confío en que este nuevo país se convertirá pronto en un nuevo miembro de Naciones Unidas, nuestro país miembro 193‘, dijo Ban. ‘Elogié al presidente Bashir y al presidente Kiir por alcanzar este hito de hoy. Ambos presidentes recorrieron un largo camino en el nombre de la paz‘.
Ban destacó cómo las diferentes partes de Sudán se comprometieron a trabajar para resolver sus diferencias e hizo referencia a los recursos naturales, tierras cultivables y disponibilidad de agua en Sudán del Sur, que contribuirán a su desarrollo.
A diferencia del norte, Sudán del Sur es subdesarrollado y pobre pese a sus recursos petroleros.
Al Bashir enfrenta un pedido de arreso emitido por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra, genocidio y crímenes contra la humanidad relacionados con la crisis en la región de Darfur, en el oeste de Sudán.
Por este tema se había puesto en duda su asistencia al evento.
Siguen los combates
Sin embargo, hay otras diferencias entre Jartum y Juba que ensombrecieron la alegría de la independencia.
En las Montañas Nuba en Abyei, la región rica en petróleo entre Sudán y Sudán del Sur, volvieron a registrarse enfrentamientos.
Esta región no pudo celebrar el referéndum sobre su posible independencia, y las fuerzas armadas de Jartum ingresaron en el área y comenzaron a combatir con el Ejército de Liberación Popular de Sudán.
Pese a un acuerdo para poner fin a los enfrentamiento, ninguna de las dos partes firmó formalmente el acuerdo.
En declaraciones a periodistas en Washington, Rice dijo que Jartum y Sudán del Sur deben resolver las disputas por el reparto de los ingresos por la venta del petróleo, el estatus de Abyei y otras diferencias para evitar desestabilizar las relaciones futuras entre ambas partes.
Ban anticipó que está planeando convocar a una conferencia internacional de donantes para Sudán del Sur, si bien advirtió que el gobierno del nuevo país debe actuar con resposabilidad.
La ONU está preparada para ofrecer ayuda en el tema de infraestructura y economía, así como con instituciones para velar por el cumplimiento de la ley y proteger los derechos humanos.
Por otra parte, Naciones Unidas nombró hoy a Hilde Johnson, una diplomática noruega y una veterana mediadora de la ONU, como jefa de la nueva misión de pacificación de la ONU para Sudán del Sur.
La misión, que contará con 7.000 agentes militares y policiales y se extenderá por 12 meses, debe ayudar a Sudán del Sur a consolidar la paz y crear las condiciones para el desarrollo económico y democrático, informó el Consejo de Seguridad de la ONU.
Johnson, quien nació en Tanzania, tuvo un ‘papel instrumental‘ en las negociaciones para el acuerdo de paz de 2005, señaló Ban.
DPA / EFE






