Así lo refleja el índice/medición de Transparencia Internacional para el año 2024, en el que Venezuela figura entre las últimas tres naciones del orbe, de un total de ciento ochenta evaluadas y calificadas. Entre los países de América, también están en la "parte baja" o menos feliz de esta tabla anticorrupción Guatemala, Paraguay, Honduras, Haití y Nicaragua.
¿Los logros del chavismo? Un país cada vez más pobre y más corrupto. No es ninguna casualidad o novedad que la Venezuela de Nicolás Maduro y de Diosdado Cabello -aquí en fraternal y efusivo abrazo- sea el país americano peor calificado de acuerdo a los parámetros de Transparencia Internacional. Crédito: Gentileza EFE
Desde hace treinta años Transparencia Internacional elabora el denominado Índice de Percepción de la Corrupción en el sector público (IPC) entre 180 países, asignando una puntuación promedio, donde 100 es el nivel óptimo -casi inalcanzable- mientras que el 0 representa el peor estadio de corrupción. En el continente americano se observa una caída en la calidad de los gobiernos, con unas pocas salvedades. Un tendencia preocupante.
En los extremos de esta tabla están Dinamarca con 90 puntos y una seguidilla envidiable que los convierte en los países con los gobiernos más transparentes del orbe; en el otro, Sudán del Sur con 8 puntos, el más opaco, umbrío casi bruno. Entre esos 82 puntos se arma un ranking donde la media se ubica alrededor de los 40 puntos. Hacia arriba, los mejores; hacia abajo los más flojos y los aplazados. Así, en el podio Dinamarca, Finlandia y Singapur. Entre los tres últimos el ya citado Sudán del Sur, Somalia y Venezuela.
Los dos países africanos están atravesados por guerras civiles, enfrentamientos entre grupos religiosos y políticos, hambrunas, sequías y necesidades varias que han provocado que sus gobiernos sean de los peores en el mundo. En el caso del país caribeño, es bien sabido que la narco dictadura que encabeza Nicolás Maduro ha llevado al país mucho más allá del precipicio. Mientras Hugo Chávez Frías estuvo al frente del gobierno, el índice se mantenía cerca de los 20 puntos. Cuando arrancó el grupete conformado por Maduro, Diosdado Cabello (máximo referente del Cártel de los Soles), los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, y Vladimir Padrino López, entre otros, Venezuela se hundió en la pobreza y en la corrupción.
Nicolas Maduro. Crédito: Leonardo Fernandez Viloria/Reuters
El informe 2024 invita a mirar al continente de punta a punta y lo que se destaca es que la corrupción avanzó, de manera lenta, pero sigue carcomiendo la estructura estatal. Claro que hay algunos países que marcaron la diferencia. El primer de ellos, la República Oriental del Uruguay que sigue siendo una suerte de Suiza americana. Con 76 puntos está en el puesto 13 de transparencia generando alta envidia. También con un récord muy interesante, Chile anotó 63 puntos y se ubicó en el puesto 32, superado solamente por Canadá (75 puntos) y Estados Unidos de América (65 puntos). Otro país que viene recuperando este y otros indicadores de calidad de vida es Costa Rica que cosechó 58 puntos y está en el puesto 42 de países. Hasta acá, los aplausos.
Luis Lacalle Pou. Crédito: Ueslei Marcelino/Reuters
Para el lote del medio los aplausos se van apagando porque exhiben mayores inconvenientes para controlar la corrupción. Cuba tiene 41 puntos y viene cayendo; la Argentina se mantiene en 37 puntos al igual que el año pasado; República Dominicana mejora un poco con sus 36 puntos pero llama la atención Brasil que con 34 puntos comparte la posición mundial 107 junto a Argelia, Malawi y Nepal. Panamá, con su estructura off shore, tiene 33 puntos; Ecuador 32 y Perú 31. Salvo Argentina que se mantiene y Dominicana que progresa, en todos los casos se advierte que la corrupción de los gobiernos crece año tras año.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele ha generado una explosión de satisfacción en su pueblo debido a la seguridad. Los maras ya no asolan a la ciudadanía, es cierto, pero ahora deberá enfocar en trabajar de manera más abierta para dar batalla a la corrupción: con 30 puntos ocupa el puesto mundial 130. Luego sigue el "hermano Lucho", Luis Arce Catacora, el presidente boliviano que está viviendo una gran crisis y que en esta materia no le va bien: 28 puntos y puesto 133. El siguiente escalón hacia abajo le corresponde a México, que se desplaza en una pendiente desde hace años. El mejor momento se vivió con la presidencia de Enrique Peña Nieto, pero desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador el descenso es notable. De 35 puntos en 2014 a 26 en 2024. Evidentemente, Claudia Sheinbaum no la tiene fácil.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele. Crédito: Xinhua/Alexander Peña
Último lote, cerca de los silbidos: Guatemala 25 puntos; Paraguay 24; Honduras 22; Haití 16; Nicaragua 14 y Venezuela 10. Casi como beneficio de inventario cabe consignar que algunas potencias tienen problemas. En el caso de la República Popular China se anotaron 34 puntos; mientras que la Rusia de Vladímir Putin, apenas 22. "Tenemos un problema Moscú" ya que ocupa el puesto 154 entre los países.
Vladimir Putin. Crédito: Sputnik/Mikhail Metzel
Pero para comprender qué son estos puntos y estas posiciones hay que sopesar que lo que Transparencia Internacional evalúa son problemas como sobornos; malversación de fondos públicos; funcionarios que usan el cargo para lucro personal; excesiva burocracia que facilita la corrupción; nepotismo en los nombramientos y la captura del Estado por intereses privados, entre otras líneas de investigación. Este IPC, entonces, no es un dato más, sino una aproximación a la mejora en la calidad de vida de los ciudadanos.
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