El secretario de Integración y Economía Social, Mariano Granato, aseguró este martes que la usurpación de terrenos en el norte de la ciudad “no fue una situación espontánea, claramente, 40 familias de un momento a otro... todo hace pensar que hay un nivel de organización atrás, pero no estamos en condiciones de asegurarlo”, aclaró.
El lunes comenzaron a censar a las familias, y hoy continuaban esa tarea, con apoyo del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia y de la policía. “La intervención de hoy tiene como origen la iniciativa política del intendente (Emilio Jatón) que ayer convocó a todas las partes y se determinó hacer una intervención perimetral por parte de la fuerza de seguridad para que esto deje de evolucionar, porque se agregaban familias todo el tiempo: la primera medida es tratar de delimitar eso y poder trabajar familia con familia en un mensaje claro del intendente de que el camino no es la usurpación, más allá de las problemáticas sociales que tienen las familias, éste no es ni el marco ni las formas”, agregó.
Respecto al pedido del fiscal federal Walter Rodríguez, Granato expresó que “la interpretación es que las fuerzas de seguridad pública tienen que detener la comisión de un delito. Posteriormente, si hay una medida de desalojo la tendría que dictar el juez, que todavía estamos esperando”.
Mientras tanto, asistentes sociales dialogan con las familias “para proponerles soluciones alternativas. No van a aparecer 116 casas de un día para el otro, son familias que en algún lado viven y seguramente tienen problemas y déficit habitacional, pero tampoco queremos un desalojo compulsivo porque eso generaría niveles de tensiones y conflicto que iría en contra de las garantías de derecho de estas familias. Vamos a trabajar en ese sentido desde la Municipalidad para que cada una de las familias tenga una respuesta, que no en ningún caso es continuar con esta toma”.
Las diligencias pueden llevar varios días.
El Litoral recorrió la zona este martes