Lunes 20.3.2023
/Última actualización 12:55
En 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques, siendo 2013 el primer año en celebrarlo oficialmente. Diez años después, pese a los beneficios ecológicos, económicos y sociales que brindan, los bosques se encuentran amenazados por incendios, sequías, plagas y una deforestación sin precedentes.
Los bosques son vitales para la salud y el bienestar de los seres humanos: mitigan los efectos del cambio climático, proveen alimentos, remedios y combustibles. Incluso, hay investigaciones que demuestran que reducen el estrés y promueven sentimientos más positivos. Por eso, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estableció para 2023 el lema “Bosques y salud”.
Campaña de concientización en Esperanza
La Facultad de Ciencias Agrarias de la UNL, a través de la Cátedra de Cultivos Intensivos, viene trabajando en la elaboración de videos educativos sobre la importancia de la infraestructura verde. Y también, se organizan cursos y jornadas de capacitación para personas que trabajan en tareas vinculadas a la poda y mantenimiento.
La directora de la Maestría en Cultivos Intensivos, Marcela Buyatti, explica que “así como una ciudad se preocupa por mejorar la infraestructura gris (edificios, asfalto) y la infraestructura azul (red de agua potable, desagües) de igual modo debemos cuidar la infraestructura verde urbana (IVU). La IVU es una herramienta que proporciona beneficios ecológicos, económicos y sociales a través de soluciones basadas en la naturaleza (SBN). Dicho de otro modo, la IVU proporciona una red de interconexión urbana con la naturaleza, áreas semi-naturales y espacios verdes, que brindan servicios ecosistémicos que sustentan el bienestar humano y la calidad de vida”.
Una ciudad biodiversa se planifica, se adapta, se gestiona e invierte
La docente e investigadora Marcela Buyatti agrega: “El arbolado urbano brinda innumerables beneficios que hacen más confortable nuestra vida: nos da sombra, reduce costos de refrigeración, filtra ruidos y contaminantes, genera oxígeno y embellece el paisaje, dándonos sensación de bienestar. Por eso, un árbol bien cuidado, es la mejor herencia que podemos dejar para las generaciones futuras”.